Ella intenta besarme en la boca. La rechazo con violencia y la recuerdo nuestro pacto. Nuestro pacto estipula que solo yo puedo tomar las iniciativas en el terreno de las caricias y que solo la seguridad que tenga, cuando ella se haya olvidado de que somos chico y chica, me autorizará a tomar esas iniciativas. Cuando haya olvidado que somos chico y chica, será hija del Viento y del Fuego y, cuando la bese, su alma temblará con la pureza del arroyo que tiembla bajo el soplo del viento y el resplandor del sol.
¿Quieres besarme? No dudes que mi lengua arrancará la carne de la tuya, que buceará en ese oscuro pozo de tinieblas y desazón para salvar a tu alma de la locura.
¿Ves mis labios? Ellos te devolverán la fe y la esperanza.
sábado, 22 de octubre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Induración.
La fosilización de sus tejidos hizo que el troll dejara de ser. Un nuevo día habia nacido.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Desafío.
No soy el siervo de los presidentes del país de la tierra, ni de los Yaveh del país del cielo. No inmolo víctimas para ninguno de estos generales mal vestidos. Ni suplico ni me arrodillo por ningún perdón, ningún indulto, ningún saludo, ninguna moneda. Recuerdo que fui abatido, que tuve otro señor. Para recordarlo, sigo en pie. No me inclino, no me doblego. Sigo en pie con la cabeza bien alta y los ojos bien abiertos.
martes, 11 de octubre de 2011
Ad sidera tollere vultus.
Levanta tu cara a los astros y mírame. Yo gobierno la luz de las constelaciones. Yo soy el polvo dorado en el oscuro éter de tu universo, áureo e ígneo fulgor que se esparce por la piel de tu corazón. Soy tu aliento, tu brazo, tu sangre, tu alma. No temas, no estás sola.
lunes, 10 de octubre de 2011
Mi abuelo.
Un vasto océano de tesoros - recuerdos - de oro y plata. Una brisa escarlata de besos que calmaba mi alma profunda y oscura de marinero. Él me mecía, me acunaba, me calmaba con la linfa de sus brazos o con el fluido de su piel estirada, surco de olas lechosas y níveas. Sus ojos eran perlas, nácar enterrado en mi corazón.
domingo, 9 de octubre de 2011
Los olvidados.
Un sentir peregrino. Un lamento silente. El arrepentimiento de los lobos del valle. La aflición de la niña de trenzas de oro que se estristece, se entristece. Blancos dientes conmovedores y calientes que escarban en el corazón de la tierra. A dentelladas experimenta el sabor del sufrimiento. Ella soporta y presagia.
viernes, 7 de octubre de 2011
Nuestros ojos.
Tus ojos azur se fundieron con la miel de los míos. Tan livianas abejas éramos que volábamos libres sin cadenas, por los cuatro cielos de la Tierra. No entendíamos de vientos, ni de lluvias, no queríamos saber - o no sabíamos - lo que era el sol o las estrellas. Solo nos teníamos el uno al otro. ¡Nuestra mirada fue tan infinita!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)